Agricultura sostenible adaptada al clima

PorCarlos Delgadillo de Anda

Agricultura sostenible adaptada al clima

NOCIONES BÁSICAS

Recopilado por el Ing. Carlos Delgadillo de la Guia ASAC

 

La Agricultura Sostenible Adaptada al Clima (ASAC) constituye un enfoque integral para hacer frente a los desafíos interrelacionados que presentan la seguridad alimentaria y el cambio climático, que expresamente persigue tres objetivos:

  1. El aumento sostenible de la productividad agrícola para fomentar incrementos recíprocos en los ingresos de los agricultores, la seguridad alimentaria y el desarrollo;
  2. Adaptación y creación de resiliencia de los sistemas agropecuarios y de seguridad alimentaria ante el cambio climático a diferentes niveles; y
  3. Reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la actividad agropecuaria (que abarca cultivos, ganadería y pesca).

 

¿Qué es agricultura sostenible adaptada al clima?

Introducción

La agricultura sostenible adaptada al clima (ASAC) se puede definir como un enfoque que pretende transformar y reorientar el desarrollo agropecuario ante las nuevas condiciones que se presentan con el cambio climático (Lipper et al. 2014). 1 La definición más utilizada es la que estableció la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), que indica que la ASAC es “aquella agricultura que incrementa de manera sostenible la productividad, la resiliencia (adaptación), reduce/elimina GEI (mitigación) donde es posible, y fortalece los logros de metas nacionales de desarrollo y de seguridad alimentaria”. De acuerdo con dicha definición, el objetivo principal de la ASAC es la seguridad alimentaria y el desarrollo (FAO 2013a; 2 Lipper et al. 2014 1); en tanto la productividad, adaptación y mitigación se definen como tres pilares interrelacionados que son necesarios para alcanzar tal objetivo.

Los tres pilares de la ASAC

Productividad: La ASAC tiene por objetivo reducir la exposición de los agricultores a riesgos de corto plazo, además de fortalecer su resiliencia, a través del desarrollo de su capacidad de adaptarse y de superar las adversidades que se presenten a más largo plazo. Se presta especial atención a la protección de los servicios ecosistémicos que los ecosistemas brindan a los agricultores y otras personas. Dichos servicios son esenciales para mantener la productividad y nuestra capacidad de adaptación a los cambios climáticos.

Adaptación: La ASAC tiene por objetivo reducir la exposición de los agricultores a riesgos de corto plazo, además de fortalecer su resiliencia, a través del desarrollo de su capacidad de adaptarse y de superar las adversidades que se presenten a más largo plazo. Se presta especial atención a la protección de los servicios ecosistémicos que los ecosistemas brindan a los agricultores y otras personas. Dichos servicios son esenciales para mantener la productividad y nuestra capacidad de adaptación a los cambios climáticos.

Mitigación: Siempre y cuando sea posible, la ASAC debe contribuir a reducir y/o eliminar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Esto quiere decir que reducimos las emisiones por cada caloría o kilogramo de alimento, fibra y combustible que producimos, que evitamos la deforestación derivada de la agricultura y que manejamos los suelos y árboles de manera tal que se maximiza su potencial de actuar como sumideros de carbono y absorber CO2 de la atmósfera.


Características fundamentales de la ASAC

La ASAC hace frente al cambio climático: A diferencia de la agricultura convencional, la ASAC integra sistemáticamente el cambio climático en la planificación y desarrollo de sistemas agrícolas sostenibles. (Lipper et al. 2014). 1

La ASAC integra objetivos múltiples y resuelve disyuntivas: Idealmente, la ASAC produce resultados de triple beneficio: aumento en la productividad, mayor resiliencia y reducción de las emisiones, aunque no siempre es posible alcanzar los tres y, con frecuencia, surgen disyuntivas a la hora de implementar una ASAC. Esto nos obliga a buscar sinergias y considerar los costos y beneficios de las diversas opciones, basándose en los objetivos de las partes interesadas, los cuales han sido definidos mediante enfoques participativos (ver figura 1).

 

Figura 1: Sinergias y disyuntivas para adaptación, mitigación y seguridad alimentaria (Fuente: Vermeulen et al. 2012, p. C-3) 4

 

 

La ASAC ayuda a mantener los servicios ecosistémicos: Los ecosistemas proporcionan a los agricultores servicios fundamentales, entre ellos aire puro, agua, alimentos y materiales. Por tanto, es indispensable que las intervenciones de ASAC no contribuyan a su degradación. De modo que la ASAC adopta un enfoque de paisaje que se basa en los principios de agricultura sostenible pero va más allá de enfoques sectoriales restringidos que dan lugar a la descoordinación y competencia por el uso de la tierra, para lograr una integración en el ordenamiento territorial (FAO 2012b; 5 FAO 2013a 2).

La ASAC cuenta con múltiples puntos de entrada en diferentes niveles: La ASAC no debería percibirse como un conjunto de prácticas y tecnologías, pues cuenta con múltiples puntos de entrada, que van desde el desarrollo de tecnologías y prácticas, hasta la elaboración de escenarios y modelos de cambio climático, tecnologías de la información, esquemas de seguros, cadenas de valor y el fortalecimiento de entornos políticos e institucionales favorables. Así, la ASAC va más allá de la aplicación de una única tecnología a nivel de finca y contempla la integración de múltiples intervenciones a nivel de sistema alimentario, paisaje, cadena de valor o de políticas.

La ASAC varía según el contexto: Aquello que se considera sostenible y adaptado al clima en un lugar, puede no serlo en otro y ninguna intervención es sostenible y adaptada al clima siempre ni en todas partes. Dichas intervenciones deben tomar en cuenta cómo interactúan los diversos elementos a nivel de paisaje, dentro o entre ecosistemas y como parte de distintas disposiciones institucionales y realidades políticas diferentes. El hecho de que la ASAC casi siempre persigue alcanzar múltiples objetivos a nivel de sistema hace que sea especialmente difícil transferir experiencias de un contexto a otro.

La ASAC fomenta la participación de las mujeres y los grupos marginados: Para alcanzar los objetivos de seguridad alimentaria y aumentar la resiliencia, las estrategias de ASAC deben incluir a los grupos más pobres y desfavorecidos, los cuales frecuentemente viven en tierras marginales, las más vulnerables a fenómenos climáticos como sequías e inundaciones y, por consiguiente, son ellos los más propensos a ser afectados por el cambio climático. La perspectiva de género es otro aspecto importante de la ASAC. Por lo general, las mujeres tienen menos acceso y derecho legal a la tierra que trabajan o a otros recursos económicos y productivos que podrían ayudarlas a desarrollar su capacidad de adaptación para hacer frente a desastres como sequías e inundaciones (Huyer et al. 2015). 6 La ASAC busca incorporar a todos los actores, tanto locales como regionales y nacionales, en la toma de decisiones. Solo de esa forma es posible determinar cuáles son las intervenciones más adecuadas y formar las alianzas y asociaciones necesarias para el desarrollo sostenible.

Los ejemplos de intervenciones específicas con ASAC incluyen manejo de suelos, maíz tolerante a sequía, desarrollo de la industria lechera, crianza intensiva de bagre, financiamiento de carbono para recuperar campos de cultivo, trilladoras de arroz reductoras de desechos, pronósticos de lluvia y sistema de incentivos para una producción agropecuaria de bajo consumo de carbono.

Maíz tolerante a la sequía para África (DTMA)

Antecedentes

En el África subsahariana (ASS), «el maíz es vida» debido a su importancia para la seguridad alimentaria y el bienestar económico. Pero cerca del 40 % del área de cultivo de maíz en África está enfrentando ya estrés ocasional por sequía, lo cual se traduce en 10 a 25 % de pérdidas en el rendimiento. Además, alrededor del 25 % del cultivo del maíz sufre de sequías frecuentes con pérdidas de hasta la mitad de la cosecha. Para reducir la vulnerabilidad y mejorar la seguridad alimentaria, el proyecto de Maíz tolerante a la sequía para África (DTMA, por sus siglas en inglés) liberó 160 variedades de maíz tolerantes a la sequía, entre 2007 y 2013. Dichas variedades han sido evaluadas tanto en estaciones experimentales como en campos de los agricultores y han sido distribuidas entre productores de 13 países africanos, mediante los sistemas nacionales de investigación agrícola y empresas privadas productoras de semilla. Los rendimientos de las nuevas variedades son superiores a los de las variedades comerciales actualmente disponibles, tanto en condiciones de estrés como en condiciones óptimas de crecimiento. El CIMMYT también está comenzando a trabajar con colaboradores de Zimbabue para dar inicio a los ensayos con variedades de maíz tolerantes a la sequía y al calor (Sipalla and Cairns 2015). 7

 

Su relación con la ASAC

 

En vista de lo generalizado que está el cultivo del maíz en ASS y el alcance de las sequías, las variedades de maíz tolerantes a la sequía constituyen un aporte significativo para la adaptación a corto plazo por medio de la gestión del riesgo climático. En varias partes de ASS, las proyecciones del cambio climático sugieren un aumento en la frecuencia de las sequías. En la medida en que continúe el calentamiento global, la identificación y liberación de variedades de maíz con mayor tolerancia al calor se convertirá en un mecanismo de adaptación cada vez más importante en la gestión del riesgo climático.

 

Impactos y lecciones aprendidas

 

Una evaluación ex ante realizada por La Rovere et al. (2010) 8 sobre los impactos potenciales del proyecto DTMA indica que (con índices optimistas de adopción e incrementos en el rendimiento de 10 a 34 % sobre el de variedades no tolerantes a la sequía) para el año 2016 el proyecto DTMA podría llevar a obtener un beneficio económico acumulado de cerca de USD 900 millones para agricultores y consumidores. Además, los autores estiman que el maíz tolerante a la sequía podría ayudar a sacar de la pobreza a más de 4 millones de personas y a mejorar los medios de subsistencia de muchos millones más. El continuo éxito de esta iniciativa depende en gran medida de los mecanismos colaborativos sostenibles y generalizados que el CIMMYT y el IITA han establecido entre una amplia red de socios relevantes.

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