Producción agrícola

PorCarlos Delgadillo de Anda

Producción agrícola

Continuando con la serie de prácticas y tecnologías de agricultura sostenible adaptada al clima (ASAC) desde de varios puntos de entrada: manejo del suelo, manejo del cultivo, manejo del agua, manejo del ganado, silvicultura, pesca y acuicultura y manejo energético. Ahora hablaremos sobre Produccion agricola

Producción agrícola

Introducción

La producción de alimento, fibra y forraje se realiza por medio de una amplia variedad de sistemas de producción agrícola, cada uno bajo condiciones socioeconómicas, de suelo y climáticas muy diversas.

Por ejemplo, la producción de algunos cultivos es de secano, en tanto la de otros, con riego.

Hoy en día se presta mucha atención a la gran diversidad de prácticas agrícolas consideradas «sostenibles y adaptadas al clima», ya sea desde el punto de vista de la adaptación, como por su potencial de mitigación.

Dichas oportunidades de sostenibilidad y adaptación al clima se encuentran mediante una vasta gama de puntos de entrada que van desde el manejo del agua y el suelo hasta prácticas agroforestales.

Esta sección se centrará en explicar cómo innovaciones «específicas por cultivo» pueden contribuir sustancialmente a alcanzar una agricultura sostenible adaptada al clima (ASAC).

Su contribución a la ASAC

  • Productividad: La productividad agrícola se puede aumentar mediante el mejoramiento de variedades para que tengan mayor rendimiento, mediante el manejo agronómico y de los nutrientes y mediante la selección de cultivos que tengan un mejor potencial de rendimiento.
  • Adaptación a corto plazo mediante la gestión de los riesgos climáticos: Algunas intervenciones agrícolas pueden disminuir de manera considerable el riesgo de una disminución del rendimiento o una mala cosecha. Por ejemplo, los cultivos se pueden mejorar genéticamente para que tengan mayor tolerancia a las sequías y, junto con variedades de ciclo más corto, se pueden utilizar para conseguir «evadir la sequía terminal» (ver CIMMYT e IITA 2015, 13Estudio de caso 2 y Estudio de caso 3). De manera similar, el mejoramiento para crear resistencia a plagas y enfermedades causadas por fenómenos meteorológicos también brinda una fuente importante de reducción del riesgo climático. El mejoramiento para crear resistencia a sequía, plagas y enfermedades está tomando mayor importancia debido a que se proyecta un aumento en el riesgo de sequías en muchas regiones y la distribución y severidad de brotes de plagas y enfermedades también cambiarán a medida que cambie el clima (FAO 2008). 14
  • Adaptación a largo plazo mediante el cambio: A medida que continúe el calentamiento global, la adaptación a largo plazo será indispensable. Esto se puede lograr por medio del desarrollo y siembra de variedades de cultivos tolerantes a las altas temperaturas, a la sequía o a la salinidad, o bien, cambiándose a cultivos que tengan mayor tolerancia al calor y a la sequía. Por ejemplo, cereales como el mijo y el sorgo son los cultivos más resistentes a ambientes severos, secos y calurosos (ICRISAT 2014). 15 Los agricultores que actualmente cultivan maíz, en el futuro quizá tendrán que cambiarse a estos cultivos alternativos (ICRISAT 2015). 16Otra estrategia de adaptación es la sustitución de cultivos anuales potencialmente vulnerables por cultivos perennes más resistentes (ver Estudio de caso 1). Más aún, en regiones que ya son marginales para la producción agrícola, los agricultores bien podrían tener que adaptarse de manera más drástica, dejando de lado los cultivos por la crianza de ganado (Jones and Thornton 2008). 17
  • Mitigación: El potencial de mitigación de la producción agrícola proviene en gran medida del manejo del suelo y agua o del sistema agroforestal donde crecen los cultivos (ver puntos de entrada 1, 4 y 6). Sin embargo, los cultivos perennes son capaces de secuestrar mayores cantidades de carbono del suelo que los cultivos anuales (Glover et al. 2007).

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