La innovación como agente para la Competitividad

PorIng. Jorge Alberto Montes de Oca

La innovación como agente para la Competitividad

Mientras que la innovación se ha convertido en un tema popular en diferentes contextos, la comprensión del concepto de innovación no es fácil. Para muchos, la innovación es una idea, para otros, es el resultado de una investigación y para otros, se trata de un desarrollo generado por la comercialización de una idea.

Vivimos en una era de la innovación.

Asociada a los componentes de cambiar, explorar, rescatar, innovar y reinventar. La innovación agroalimentaria permite incrementar la productividad, la competitividad, la sustentabilididad y acrecentar los ingresos. También responde a los desastres naturales, a incrementar el acceso a las nuevas tecnologías y adaptarse al cambio climático. Además contribuye a reducir la contaminación del suelo, del agua y del aire. Así como también adaptarse a los cambios en los hábitos alimenticios de la gente.

La innovación ha cobrado mucha importancia en los últimos tiempos en diferentes campos, y el sector agroalimentario no es la excepción.

Las nuevas tendencias alimentarias y el cambio climático han generado cambios en la forma como se producen y procesan los alimentos.

¿Quiénes pueden innovar?

Cualquiera puede innovar, y podemos hacer que una innovación cobre sentido comercializándola.

Muchos productores han pasado de ser pequeños productores a grandes exportadores gracias a la innovación.

Vamos a hablar de los factores factores de éxito para la innovación, pero antes de entrar al análisis de los factores, es importante que hablemos del concepto mismo de innovación, puesto que no es algo que todo mundo entienda de la misma manera.

Hace más o menos 15 años, la OCDE, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico, lanzó una definición de innovación que es muy interesante y habla de que la innovación es “la habilidad para manejar el conocimiento creativamente para responder a demandas del mercado y a necesidades sociales”.

Ésto nos da la idea de que la innovación no implica la creación de conocimiento necesariamente, sino el poder usar el conocimiento de manera creativa.

La innovación también es un proceso mediante el cual las empresas van a generar productos y procesos nuevos o mejorados.

Van a generar equipos que les permita ahorrar capital, es decir, invertir menos para lograr sus objetivos,  también reducir sus costos y generar mejoras a problemas ambientales.

La innovación como tal, se convierte en la mejor herramienta que tienen las empresas para diferenciarse de sus competidores y tener ventajas competitivas.

Como podrán ver en los conceptos, la empresa es el actor central, el actor principal del proceso de innovación.

Sin empresas, no hay innovación.

Estas empresas pueden ser de cualquier tamaño, micro, pequeñas, medianas, grandes.

Pueden corresponder a cualquier sector manufacturero, agropecuario, de servicios, pero la innovación la realizan empresas.

Hay dos tipos de innovación;

Las innovaciones radicales, que como su nombre lo dice, significan un rompimiento con lo que existe. Y las innovaciones graduales, que son pequeñas mejoras que nos generan un cambio incremental. Ambos tipos de innovación son importantes para las empresas.

Unos agrónomos investigadores de la Universidad Autónoma Chapingo, desarrollaron una definición de innovación adicional a las que ya hemos mencionado, que es muy interesante porque es muy simple. Se habla de que la innovación son cambios basados en conocimientos que generan valor, pueden ser cambios en las tecnologías, en la organización, en las formas de comercialización, en el modelo de hacer negocios que tiene una empresa. Pero la idea es que esos cambios lleguen a generar valor.

Valor en términos de riqueza, valor en términos de solución de problemas, en impactos positivos sobre el medio ambiente, impactos favorables en la nutrición, en la salud.

En general, entonces hablamos de que el valor es algo que las personas van a apreciar a partir de esos cambios que nosotros les vamos a ofrecer.

Otra relación muy importante que es digna de análisis es la de la innovación con la calidad.

La calidad es la propiedad o conjunto de propiedades inherentes a un objeto, a un producto o un servicio que permiten juzgar su valor. Y aquí vemos la relación de estos atributos con el valor. La innovación y la calidad tienen una interacción constante.

La calidad le impone retos a la innovación, y la innovación después de cumplirlos le vuelve a dar un impulso a la calidad.

Para que haya innovación tiene que haber comercialización. En el proceso de innovación tenemos que llegar a la comercialización del producto para que ésta sea exitosa. Y para llegar a esa comercialización hay ciertos factores de éxito.

Los principales los podemos citar como factores internos, principalmente asociados a las capacidades tecnológicas, a la organización de la empresa, al liderazgo que hay para hacer los proyectos. Y también algunos factores externos como son las políticas y el entorno de mercado que hay para que se realicen las innovaciones.

Podemos resumir que estos factores de éxito tienen mucho que ver con qué tan buenos somos para colaborar y para mantener una comunicación interna de la empresa, y también una comunicación con su entorno.

Los factores de éxito de la innovación, tienen que ver, en muy buena parte, en muy buena medida, con lo que hace la propia empresa internamente, cómo se organiza, cómo administra recursos humanos capaces.

Y además, como manejan la comunicación interna, pero también dependerá en buena medida de la colaboración que se haga con un entorno que debe ser propicio y para que el entorno sea propicio, las políticas de innovación son muy importantes

 

Fuente: Del curso “Innovación Agroalimentaria”

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    Modelos de gestión de la innovación tecnológica – Grupo EmprendePosted on5:19 pm - Jun 15, 2018

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